Llevar 32 años en este sector te da perspectiva. La IA no es la primera vez que alguien promete que la máquina hará el trabajo del programador. Pero sí puede ser la primera vez que eso sea una oportunidad, no una amenaza.
La tecnología se ha vuelto tan funcional que hemos invisibilizado el verdadero esfuerzo subyacente. En este artículo, abordamos una autocrítica necesaria en el sector TI: hemos permitido que nuestro rol se trivialice, enfocándonos demasiado en picar código y descuidando las funciones esenciales de la ingeniería: el análisis, el diseño arquitectónico…