España no gana la carrera de los grandes modelos de la IA, pero puede ser su arrendador

Corte transversal de un centro de datos junto al mar: generación renovable en la base, servidores, una sala de control con visualizaciones de IA, una planta de coworking y una de usuarios arriba del todo. Una persona con sudadera naranja aparece primero sentada con un portátil en la planta de usuarios y después dentro de un tubo de cristal que baja directo a la planta de los modelos, sin pasar por la de programadores. Al fondo, otro centro de datos con placas solares, aerogeneradores y una ciudad en el horizonte, conectados por un cable submarino.

España no va a ganar la carrera de los grandes modelos de inteligencia artificial: esa carrera ya la tienen decidida otros. Pero hay un negocio menos glamuroso y bastante más nuestro —la electricidad, el suelo, el cable submarino y las reglas del juego que esos modelos necesitan para vivir en algún sitio— donde todavía podemos quedarnos con las llaves del edificio.

La IA no va de cena los viernes: el peligro de optimizar hasta quedarnos sin clientes

¿De qué sirve producir el doble de rápido si nos estamos cargando a los clientes que pueden pagar por ello? Mientras nos obsesionamos con el KPI y la eficiencia de los nuevos «agentes de software», ignoramos un fallo de diseño sistémico: la IA no consume, no va de cena los viernes ni tiene tarjeta de crédito. Basado en el ensayo «The 2028 Global Intelligence Crisis», reflexiono sobre la trampa del «PIB Fantasma» y por qué optimizar hasta la obsolescencia humana es, en realidad, un suicidio empresarial a cámara lenta. Es hora de levantar la vista del PowerPoint y gestionar con realidad.

El síndrome del ‘curruncho’: ¿Gestionas o solo ocupas silla?

¿Estás liderando o solo calientas el asiento? Descubre si has caído en el modo «mi curruncho» y por qué saber irse a tiempo es el proyecto más difícil (y necesario) de tu carrera. No dejes que tu ego se convierta en el cuello de botella de tu equipo.

La Gran Lección de la IAG: ¿Transformación Digital para Quién?

La transformación digital no fracasa por la tecnología, sino por falta de escucha. Este artículo explica, con datos y ejemplos, por qué el verdadero éxito de la IAG y de cualquier transformación depende de la adopción humana, no de la implementación técnica.

Gestionar en modo retrovisor: una mirada al pasado que puede cegarnos ante el futuro

«Gestionar en modo retrovisor» es una metáfora que ilustra un enfoque de gestión centrado excesivamente en el pasado. Si bien mirar atrás puede ayudarnos a aprender, tomar decisiones basándonos solo en lo que ya ocurrió es peligroso, especialmente en entornos tecnológicos dinámicos.
“El camino del pasado al presente siempre es una línea recta, pero del presente al futuro hay muchas bifurcaciones… y no siempre es fácil elegir el camino correcto.”
La verdadera gestión exige visión, adaptación y valentía para navegar lo desconocido.