La tecnología se ha vuelto tan funcional que hemos invisibilizado el verdadero esfuerzo subyacente. En este artículo, abordamos una autocrítica necesaria en el sector TI: hemos permitido que nuestro rol se trivialice, enfocándonos demasiado en picar código y descuidando las funciones esenciales de la ingeniería: el análisis, el diseño arquitectónico…