Todos hemos visto ideas brillantes morir después de una «Prueba de Concepto» (POC) exitosa. Es el «síndrome del piloto perpetuo»: la POC funciona perfectamente en su entorno aislado, pero fracasa estrepitosamente al chocar contra la realidad de nuestra arquitectura tecnológica. Validamos el deseo (la herramienta funciona) sin validar la realidad…